
La teletransportación cuántica es un fenómeno de la mecánica cuántica que permite transferir el estado cuántico de una partícula a otra distante, sin mover la materia física misma. Se basa en la entanglement cuántico, donde dos partículas quedan correlacionadas de modo que el estado de una afecta instantáneamente a la otra, independientemente de la distancia.
Principio básico
El proceso requiere tres partículas: una con el estado a teletransportar (A), otra parte de un par enredado (B) cerca de A, y la tercera © en el destino. Se realiza una medición conjunta en A y B, destruyendo su estado original por la teorema de no-clonación, que impide copias perfectas de estados cuánticos desconocidos. Los datos de la medición se envían clásicamente a C, donde se reconstruye el estado original de A.
Aplicaciones reales
Hasta ahora, se ha logrado con fotones, electrones y átomos sobre distancias de hasta 1400 km vía satélite, pero solo transfiere información cuántica, no objetos macroscópicos como personas. Es clave para la computación cuántica y redes seguras.
¿Serías el mismo o una copia?
En una hipotética teletransportación humana, el cuerpo se descompondría en datos cuánticos, transmitidos y reconstruidos en otro lugar, destruyendo el original. Filosóficamente, sería una copia perfecta con tus recuerdos y personalidad, pero no el mismo átomo por átomo continuo; el original muere, y surge un réplica indistinguible para otros y para sí misma. Teorías como la continuidad psicológica (Locke) dirían que eres “el mismo” por la identidad mental; otras, por la ruptura física, que es una nueva entidad.